Crédito Fotográfico: Jeff Hosier Photography
Por: Ernesto Altamirano
SAN JOSE, CA – Desde el momento en que uno entraba al San Jose Center for the Performing Arts uno se encontraba envuelto del ambiente de celebración navideño ya que un conjunto de cantantes se encontraban cantando villancicos. Una hermosa mesa de regalos en el lobby estaba repleta de regalos, siendo uno el objeto principal, el Cascanueces, ya que en esta ocasión San José Dance Theatre estaba poniendo en escena su 52va anual asombrosa producción completa de “The Nutcracker”, bajo la espectacular conducción artística de Linda Hurkmans.
Crédito Fotográfico: Cecile Carlos-Janicek
La conducción musical estuvo a cargo de Scott Krijnen y se contó con la participación de los bailarines invitados Chisako Oga & James Cunningham, cortesía del Cincinnati Ballet, en los roles de la Sugarplum Fairy & Sugarplum Cavalier.
Crédito Fotográfico: Cecile Carlos-Janicek
El cuento de hadas “The Nutcracker” sucede en Navidad y fue adaptado por Alejandro Dumas de la obra original de Ernst Hoffmann. Es uno de los ballets más representados y conocidos ya que Tchaikovski puso música a esta obra y desde entonces se representa por todo el mundo.
La historia empieza con el granjero Stahlbaum y su señora celebrando una fiesta de Navidad. Clara y su hermano, hijos de Stahlbaum, estaban muy contentos. Clara esperaba impaciente al mago Drosselmeyer, su tío favorito, un fabricante de juguetes que siempre llegaba con alguna novedad.
El mago llegó con su sobrino, Fritz, y una gran caja de sorpresas de la que fueron saliendo sucesivamente un soldado bailarín, una muñeca y un oso polar con su cría. Clara quería quedarse con la muñeca, pero su madre le explicó que es imposible.
Crédito Fotográfico: Cecile Carlos-Janicek
La niña comenzó a llorar desconsoladamente y Drosselmeyer sintiendo la pena de la niña, la sorprendió con un regalo especial: un gran cascanueces de madera. Su hermano recibió el Rey de los Ratones. En una pelea entre hermanos, se rompe el Cascanueces, pero Drosselmeyer, lo arregla con una venda y lo deja casi perfecto.
Cuando la fiesta termina, los invitados se van y el pequeño Cascanueces se queda junto al árbol de Navidad. Antes de la medianoche, la niña baja para ver a su Cascanueces, pero al quedarse dormida comienza a soñar que todo cobra vida a su alrededor:
Aparece el Rey de los Ratones y su banda de roedores que aterrorizan a la niña. Pero de pronto llegan los soldaditos de juguete comandados por el cascanueces para defender a Clara. Fritz los ayuda como capitán de artillería y la niña se siente protegida por estos nuevos amigos. Sin embargo comienzan a perder la batalla. Clara se arma de coraje y lanza una de sus zapatillas al Rey de los Ratones. Lo derriba, el Cascanueces lo mata y los ratones huyen.
Es entonces cuando el Cascanueces se transforma en un hermoso príncipe e invita a Clara y a Fritz a un viaje a través del bosque encantado. Al llegar al bosque, se encuentran con el rey y la reina de las nieves quienes bailan para ellos junto a los copos de nieve. La danza se va convirtiendo en un torbellino y finalmente impulsa al trineo, con el príncipe, Clara y Fritz a bordo, hacia un lugar lleno de magia.
Clara, Fritz y el príncipe llegan al reino de los confites, donde los recibe un hada. Allí el hada pide al príncipe que narre sus aventuras como Cascanueces y tras esto, comienza una fiesta maravillosa que culmina en un baile entre el príncipe y el hada. Clara y Fritz vuelven de regreso a la realidad en su trineo.
Para más información acerca de San José Dance Theatre, visiten su sitio oficial: https://www.sjdt.org
