El Midsummer Mozart Festival 2021 trajo de regreso las presentaciones musicales majestuosas en vivo a la Mountain Winery de Saratoga

Por: Ernesto Altamirano

El pasado domingo, 11 de julio la música regresó a la Mountain Winery de Saratoga con la presentación del Midsummer Mozart Festival 2021. El retorno de las presentaciones musicales es de suma importancia ya que antes y durante los tiempos de Mozart, se creía que la música tenía que seguir reglas más estrictas, con el objetivo de alcanzar la claridad y la simplicidad. Muchas de las piezas musicales de los grandes compositores del barroco eran de carácter religioso. Las composiciones eran encargadas por las iglesias. La polifonía (una o más partes melódicas) era la norma, con arreglos, ornamentos hacían que resultaran en piezas muy complejas. Los músicos posteriores al barroco trataban de evitar a disonancia (un intervalo musical que, por sus características, es desagradable al oído), cuando antes ésta había sido usada para hacer que su música fuera más dramática. En el siglo XVIII, el objetivo era alcanzar la perfección. Para poder acercarse a esa ambiciosa meta, los compositores buscaban evitar las prácticas que infringieran las reglas. La tonalidad era la vía para alcanzar esta perfección. En este contexto, surgió la figura del precoz genio austriaco.

Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, mejor conocido como Wolfgang Amadeus Mozart, nació el 27 de Enero de 1756. Su padre, Leopold, era músico de la nobleza austriaca. De los siete hijos que tuvo el matrimonio Mozart, solo sobrevivieron Amadeus y Ana María, quien también fue una destacada compositora. La Europa de esos años se encontraba en la transición de la todavía sociedad feudal a la aparición del capitalismo y los cambios socio-económicos que esto implicaba.

La formación del Mozart va a correr completamente a cargo de su padre, quien tanto a él como a su hermana le enseñara a tocar los distintos instrumentos. La Austria de esos años será una importante cuna musical, donde se concentrará lo más importante de la música. El programa del Midsummer Mozart Festival incluyó las siguientes piezas:

Concierto n. ° 11 en fa para piano, K. 413 En Viena, en el invierno de 1782-83, Mozart compuso un conjunto de tres conciertos para piano, K. 413-15. De este concierto y sus dos compañeros, Mozart escribió: “Estos conciertos son un medio feliz entre lo demasiado fácil y lo demasiado difícil; son muy brillantes, agradables al oído y naturales, sin ser insulsos. También hay pasajes aquí y allá. de lo que sólo los conocedores pueden obtener satisfacción; pero estos pasajes están escritos de tal manera que los menos exigentes no pueden dejar de estar complacidos, aunque sin saber por qué “. La apertura es uno de los pocos primeros movimientos del concierto de Mozart en tres cuartos de tiempo. También se destaca por una de las entradas más elegantes del piano solo en todas las obras de Mozart. El Larghetto está impregnado de algunas de las sutilezas más dulces de todos los conciertos de Mozart. Sin embargo, en muchos sentidos, es el Rondo final el que le da a K. 413 su memorabilidad. El desarrollo melódico es notable. El estribillo, un tema de minueto de treinta y dos compases, es uno de los más preciados de Mozart.

Six Country Dances, K. 462 / 448b Mozart comenzó a escribir bailes cuando tenía cinco años. Le encantaba bailar. Escribió principalmente Minuet, German Dance y Contredanse, que era una forma descendiente de English Country Dance. Se conservan unas 200 danzas de Mozart.

Andante en Do para flauta y orquesta, K. 315 / 285e A veces considerado como un posible movimiento lento alternativo para el primer Concierto para flauta, K. 313. Es una de esas maravillosas “arias” instrumentales que Mozart no pudo evitar escribir, en la que el La voz humana es una presencia inaudita pero sugerida: “La flauta derrama su alegría y su tristeza”, escribió Neal Zaslaw en The Compleat Mozart, “por encima de los murmullos comprensivos de la orquesta, como la heroína de una ópera pastoral de la época”.

Sinfonía núm. 39 en mi bemol, K. 543 Esta fue la primera de las últimas tres sinfonías de Mozart, todas las cuales fueron compuestas en un período de seis semanas en el verano de 1788. Hasta donde sabemos, Mozart nunca escuchó estas obras monumentales interpretadas. La sinfonía en mi bemol mayor es mucho más amplia y expansiva que sus compañeras, la gran sol menor y “Júpiter”. La partitura de esta sinfonía es consistente con los tonos más sombríos generalmente asociados con las obras de Mozart en mi bemol mayor, ya que Mozart reemplaza aquí los oboes con clarinetes. El primer movimiento se anuncia con una magistral introducción lenta, sin duda la más pesada que haya compuesto. El Andante que sigue nos transporta a un reino casi etéreo, pero sujeto a una frase recurrente de muy rara belleza que parece una especie de recuerdo. El Minuet de esta sinfonía es quizás el más popular de los movimientos de Mozart en esta forma. El trío recuerda a un Laendler, aunque teñido de un sentimiento de nostalgia que marca toda la sinfonía. The Finale es una de las composiciones orquestales más singulares de Mozart. Parece deber su sonido al legado de C.P.E. Bach, a quien Mozart admiraba mucho, aunque el movimiento tiene un solo tema, quizás solo un talento tan poético como el de Mozart podría llegar a tal conclusión, uno con un significado tan personal.

La K junto a cada obra se refiere a Ludwig von Köchel, científico vienés, que publicó el primer catálogo cronológico inclusivo de la obra de Mozart en 1862.

Para comprender la perfección musical de Mozart, no se tiene que ser un especialista en música. Sus composiciones son accesibles de entender y cuando uno las escucha, da la impresión que nunca le faltó inspiración. Por ejemplo, con Haydn hay veces que se perciben elementos repetitivos, como en sus sonatas. Con Mozart esto nunca sucede.

Según cuenta la leyenda, Mozart nunca borró nada que haya plasmado en papel mientras componía. Tenía perfectamente claro que era lo que quería lograr antes de transcribirlo. Estos se traduce es que sus partituras son fáciles de leer por su claridad, lo que refleja en su estilo musical. Mozart dominó las reglas del estilo clásico mejor que la gran mayoría de los compositores(Beethoven es otro genio de este periodo que lo logró).

Pero sobre todo, la gente que interpreta a Mozart tiene la sensación de estar ante algo que es puro, único, genial e inigualable. Como dijo Albert Einstein: “La música de Mozart es tan pura, tan hermosa que puedo ver el reflejo de la belleza interior del universo.”

Por eso y por más, es que Mozart está entre los grandes y su música ha sido, es y será eterna.

Para más información del Midsummer Mozart Festival, visiten su sitio oficial: www.midsummermozart.org.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s